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Xalapa, MX
12 noviembre, 2019
Columnas Poliantea

AguArena

Rubén Pabello Rojas

Hace setenta y cinco años exactamente, cuando la información periodística se realizaba mayormente por medio de la prensa escrita y en mucho menor medida a través de la radio, nació un órgano impreso que con el tiempo devendría en un medio reconocido por su profesionalismo y seriedad: El Diario de Xalapa, fundado y dirigido durante medio siglo por su creador y director, Don Ruben Pabello Acosta, fue un periódico que alcanzó el reconocimiento de la sociedad a la cual sirvió con la elevada misión de informarla.

El periodismo en esos tiempos mayormente se ejercía por medio de la prensa escrita, con toda una tecnología que, para entonces se hacía aun de manera artesanal, ya con algunos adelantos de prensas Walter de tiro y vuelta y la composición se hacía todavía a base del histórico tipo móvil, con el que, como es sabido, Gutenberg en la primera imprenta en el medioevo, imprimió La Biblia. La comunicación era de elaboración física y manual. Empezaba a tomar su sitio como gran avance tecnológico, el linotipo, que revolucionó el proceso mecánico de la comunicación impresa.

La parte sustantiva del periodismo, la información era celosamente guardada por reglas de imperativo ético y con extraordinario cuidado de la gramática, sobre todo la ortografía y la sintaxis, ni qué decir de los contenidos, siempre apegados a los hechos y a la verdad, respaldada por la identificación de las fuentes de donde provenía la noticia. Veracidad y certidumbre eran los ingredientes indispensables de un código de estricta observancia cuyo quebrantamiento era impensable y su infracción se penalizaba con el desprecio de la comunidad.

Transcurre el tiempo, las sociedades evolucionan y la investigación en técnica y ciencia, modifica prácticas, usos y modalidades. Ello convalida el pensamiento filosófico presocrático de Heráclito de Éfeso, quien como es sabido sostiene, igual que poéticamente afirmó Antonio Machado que en la naturaleza “todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira y en este Panta rhei la información a través de los medios de comunicación transformó, en el ciberespacio, la manera de hacer llegar a sus destinatarios, a la llamada opinión pública, la noticia, la información.

El día de hoy, 1º de diciembre de 2018, nace AguArena, apócope de la toponimia que da origen a Xallapan: Manantial sobre arena, con los mejores propósitos de llegar a significar lo que a mediados del siglo pasado intentó y a base de esfuerzo, talento y voluntad obtuvo aquel histórico y entrañable medio de comunicación, considerando la evidente diversidad circunstancial, para sumarse a la noble tarea de informar, como lo hacen ya otros reconocidos medios de comunicación, con indeclinable fundamento en valores éticos y morales y con el mas diáfano empeño de contribuir a la información de la sociedad a la que se debe; ahora utilizando los elementos tecnológicos a disposición, que modificaron la forma de elaborar y trasmitir la noticia y la información en general, subsistiendo como valores inmanentes: el respeto a la verdad y el irreprochable, irrenunciable derecho al ejercicio de la Libertad de Expresión.

Así, bajo estas normas e ideales, nace hoy AguArena.

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