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Xalapa, MX
28 septiembre, 2020
Cultura,Arte y Turismo

Efemérides 24 de Marzo por Juan Rivero Valls

El general mexicano Ignacio Zaragoza nació hoy hace 190 años
A pesar de haber nacido hoy hace 190 años en la “Bahía del Espíritu Santo”, hoy convertida en la ciudad de Goliard en el estado de Texas cuando este territorio pertenecía a México, el general Ignacio Zaragoza trató de alistarse en el ejército mexicano en calidad de cadete, pero era demasiado joven y su solicitud fue rechazada. Su familia dejó Texas para instalarse en Monterrey donde Zaragoza ingresó al seminario para estudiar pero lo abandonó al poco tiempo para ingresar a la milicia y luchar en la guerra de Reforma al lado de Benito Juárez. Durante la Segunda Intervención Francesa que promovía Napoleón III para imponer en México a Maximiliano, Ignacio Zaragoza comandó las fuerzas que pretendían repeler la invasión a cargo del general Charles Ferdinand Letrille, Conde de Lorencez (en esta batalla participó Porfirio Díaz). Ignacio Zaragoza logró derrotar al ejército francés en esa ocasión (aunque finalmente no se impidió el arribo de Maximiliano de Habsburgo como emperador de México). Murió ese mismo año de la batalla de puebla del 5 de mayo, en septiembre, víctima del tifo producido por las condiciones de insalubridad a los 33 años de edad. Sus restos fueron exhumados y llevados a la zona de los fuertes de la ciudad de Puebla donde se erigió un monumento en su honor y al estado se le agregó su nombre, al igual que al de Coahuila porque, en la época en que nació, Texas pertenecía a este estado mexicano.


El poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow falleció hoy hace 137 años
Un reducido grupo de poetas estadounidenses del siglo XIX, integrado por   William Cullen Bryant, John Greenleaf Whittier, James Russell Lowell y Henry Wadsworth Longfellow conformaron lo que se llamó “Fireside Poets” (Poetas hogareños) entre los que destaca sobre todos ellos Wadsworth Longfellow que gozó en su tiempo, y aún ahora de enorme popularidad. Nació en Portland, Maine y falleció hoy en Cambridge, Massachusetts hace 137 años. Se caracteriza esta poesía por tener un lenguaje claro, sencillo y directo y por hablar de cuestiones cotidianas. Estudió en el Bowdoin College en Maine y ahí mismo, después de pasar un par de años en Europa, a su regreso ocupó una plaza de profesor de idiomas en la misma escuela y de bibliotecario de tiempo parcial. En 1834 recibió la oferta para integrarse como profesor de francés y español en Harvard, pero viajó antes a Europa para perfeccionar su alemán. De regreso ocupó la plaza en Harvard done permaneció hasta su muerte. Combinaba sus clases con su escritura de poesía; cuando falleció en 1882, tenía 75 años de edad. Les dejo este poema
No me digas lamentándote,
¡la vida no es más que un sueño vano!
Puesto que muerta está el alma que dormita
y las cosas no son lo que parecen.
¡La vida es real!, ¡la vida es algo serio!
Y la tumba no es su meta.
Polvo eres y en polvo te convertirás,
no se refería al alma.
Ni el goce, ni el pesar
son a la postre nuestro destino;
es actuar para que cada amanecer
nos lleve más lejos que hoy.
El tiempo es breve y el arte es largo
y nuestros corazones, aunque bravos y valerosos,
todavía, al igual que tambores sordos,
tocan marchas fúnebres hacia la sepultura.
En el extenso campo de batalla de este mundo,
en el campamento de la vida,
¡no seas como buey mudo aguijado!
¡sino héroe en el conflicto!
¡Desconfía del futuro por agradable que sea!
Deja que el pasado muerto entierre a sus muertos.
¡Actúa, actúa en el vivo presente
el corazón firme y Dios guiándote!
Las vidas de los grandes hombres nos recuerdan
que podemos sublimar las nuestras,
y al partir tras de sí dejan
sus huellas en las arenas del tiempo.
Huellas por las que quizás otro que navegue
por el solemne océano de la vida,
un hermano náufrago desolado,
al verlas, vuelva a recobrar la esperanza.
En pie y manos a la obra,
con ánimo para afrontar cualquier destino.
Logrando y persistiendo,
aprendiendo así a trabajar y a esperar.


El psicoanalista austriaco Wilhelm Reich nació hoy hace 122 años
Hay un hecho oculto en la historia moderna de los Estados Unidos (años 40-50 del siglo pasado) que, al asumirse como el “país de la libertad” no puede ventilar. Se trata del “Incinerador Gansevoort” de Nueva York (en el condado de Saratoga) que era utilizado para quemar libros “comunistas” durante la persecución promovida por el senador republicano Joseph McCarthy (1947-1957), exactamente igual a como la inquisición quemaba los libros “herejes” o las tropas nazis y la falange española o la dictadura chilena hacían lo propio. Pues entre estos libros incinerados se encontraban los manuscritos del psicoanalista austriaco Wilhelm Reich autor de textos como “Psicología de masas del fascismo” y quien nació hoy en Dobrzanica en Galitzia de los Cárpatos, Reino Austrio-Húngaro (este territorio se encuentra hoy en Ucrania) hace 122 años. La vida de Reich estuvo llena de conflictos. Debido a que contó a su padre las infidelidades de su madre, ésta se suicidó y, al morir su padre, quedaron en la ruina. Él logró estudiar medicina y ser discípulo de Freud, aunque pronto se alejaron por sus diferencias sobre el psicoanálisis, pues mientras Freud creía en la charlaterapia, Reich se enfocaba en el cuerpo y en la sexualidad. De origen judío, a la llegada de los nazis al poder fue expulsado de Austria por la publicación de su libro “Psicología de masas del fascismo”. Se refugió en Noruega de donde también fue expulsado. Antes había sido expulsado del Partido Comunista Austriaco por sus posiciones radicales. Se refugió entonces en Estados Unidos. Desarrolló la teoría de “Orgón” a través de la cual aseguraba que el ser humano liberaba cierta cantidad de energía en las relaciones sexuales que podían ayudar a la liberación de los males corporales. Incluso envió un aparato inventado por él a Einstein quien hizo experimentos con él, pero desechó su utilidad. Encerrado por el gobierno estadounidense, diagnosticado como “esquizofrénico”, falleció en una celda de la prisión de Lewisburg, en Pensilvania en 1957, cuando tenía 60 años de edad.



El escritor francés Julio Verne falleció hoy hace 114 años
Yo me declaro un lector tardío del escritor francés Julio Verne, quien falleció hoy en Amiens, una ciudad el norte de Francia, hace 114 años. Embelesado con las novelas de aventuras de Emilio Salgari, el primer libro de Verne que cayó en mis manos “De la tierra a la luna”, llegó cuando ya tenía como 16 o 17 años y aunque antes había visto una película basada en su novela homónima “Los hijos del general Grant” que no me emocionó, cuando leí su texto comencé a sentir atracción por su obra, pero ya sin la emoción que pudo haberme causado si la hubiera leído antes. Con todo, Verne se significó por ser un escritor fácil, aunque su obra está muy bien documentada y es, podríamos decir, el principio de un género que se puso muy en boga a principios del siglo XX, la ciencia ficción. Pero Verne, quien tenía 77 años al momento de su fallecimiento, cultivó también la poesía, un género casi desconocido en él; por eso, les voy a dejar por aquí un poema llamado Estoy a la dulce espera:
Estoy en la dulce espera
en la cita nocturna
observo a mi bella amante
La Luna amorosa argenta
el césped flexible y dulce
Estoy en la dulce espera.
La sombra tibia y temblorosa
se prepara para nosotros
observo a mi bella amante.
De su belleza encantadora
ya me siento celoso
Estoy en la dulce espera.
¡Será necesario abandonar a tía,
padre, madre, hermana, esposo!
Observo a mi bella amante.
Bien cubierta con su manta,
debe engañarlos a todos
Estoy en la dulce espera.
En este bosquecillo de amaranto,
¡No hace falta cerrojos!
Observo a mi bella amante.
¡Ella llega diligente!…
¡La contemplo de rodillas!
En una bien dulce espera
¡He observado a mi bella amante!


El pintor jalisciense Jorge González Camarena, nació hoy hace 101 años
Hace poco mas de un año estuve de visita con mi familia en el Museo Nacional de Historia de la ciudad de México (Castillo de Chapultepec) donde pude admirar después de muchos años el espléndido mural “La Conquista” del pintor jalisciense Jorge González Camarena, quien nació hoy en la ciudad de Guadalajara hace 101 años. González Camarena (hermano por cierto de Guillermo, inventor de la televisión a color) es un pintor del que todo México ha visto cuando menos una de sus obras, y es que una pintura suya ilustró durante muchísimos años (y generaciones) la portada de los libros de texto gratuitos que distribuía la Secretaría de Educación Pública (La Patria, representada por una mujer de vestido blanco que enarbola una bandera nacional). Desde niño, en su natal Guadalajara, dibujaba historietas que vendía a sus compañeros y cuando la familia se trasladó a la ciudad de México, cuando tenía 14 años de edad, ingresó a la Academia de San Carlos donde se convirtió en ayudante de Gerardo Murillo, el “Dr. Atl”. Junto con Juan O´Gorman conformó la “segunda generación” de muralistas mexicanos. Sus murales se encuentran distribuidos en varios edificios públicos de México (Saltillo, Puebla, etc.) y en algunas paredes de edificios públicos extranjeros (Universidad de Concepción, en Chile, por ejemplo). También tiene una importante obra de caballete que ha sido expuesta en prácticamente las mejores galerías del mundo. Ganó el Premio Nacional de Ciencias y Artes y obtuvo el grado de “comendador” del gobierno italiano por una pintura sobre Miguel Ángel. Falleció de un derrame cerebral en la ciudad de México en 1980, cuando tenía 72 años de edad. Les dejo esta pequeña galería.



El compositor español Enrique Granados, falleció hoy hace 103 años
Cuando su padre, que había nacido en Cuba cuando ésta era colonia española, fue nombrado capitán del ejército con sede en Lérida, Cataluña, nació Enrique Granados que pronto se destacó como un niño prodigio y cuando la familia se mudó a Santa Cruz de Tenerife en las Islas Canarias, luego de que su padre fuera nombrado gobernador militar, Enrique Granados, que falleció hoy hace 103 años, recordó siempre la huerta de limones de su casa isleña. La familia, después de que su padre sufriera un grave accidente al caer del caballo, regresó a la península y se instaló en la ciudad de Barcelona donde Granados comenzó a estudiar piano de manera formal, destacándose como uno de los pianistas mas importantes de su época. Comenzó a tocar en los cafés de la ciudad para “ayudarse” económicamente. El empresario Eduardo Conde lo contrató como profesor de piano de sus hijos, pagándole un sueldo exorbitante para la época: 100 pesetas mensuales, lo que lo convertía en el pianista mejor pagado de España; sin embargo, la ilusión de Granados estaba puesta en París, pues deseaba estudiar en el prestigioso Conservatorio, así que ahorró tocando de nuevo en cafés y marchó a París pero enfermó de tifoidea y cuando se recuperó ya había sobrepasado la edad límite para ingresar, así que buscó un maestro particular encontrando a Charles Wilfrid de Bériot, que era profesor del Conservatorio, pero que tenía alumnos particulares como Maurice Ravel y Ricardo Viñes (oriundo también de Lérida). Tras dos años en París regresa a España. Granados sentía verdadera pasión por la obra de Goya: de ahí la inspiración para su obra mas famosa, la suite “Goyescas” de la que después escribió una ópera que pretendía estrenar en París, pero el estallido de la Primera Guerra lo evitó, así que el Metropolitan Opera House de Nueva York se ofreció. Granados y su esposa se embarcaron a Estados Unidos y el éxito de la presentación fue apoteósico. De regreso a España, Granados viajó a Inglaterra y de ahí, en un vapor de nombre Sussex de bandera francesa, rumba a España. El barco fue interceptado en el Canal de la Mancha por un submarino alemán que le disparó un torpedo partiéndole en dos. Era el 24 de marzo de 1916. Granados y todos ls pasajeros, perecieron ahogados; él tenía 49 años al momento de su fallecimiento.


Se cumplen hoy 37 años del incendio que destruyó la Cineteca Nacional
Hoy debiera considerarse como uno de los días mas tristes en la historia de la cultura en México. Hace 37 años un incendio destruyó la Cineteca Nacional y, además de un número indeterminado de muertos, acabó con una buena parte del patrimonio fílmico de nuestro país. Antes de venir a vivir a Xalapa, a finales de 1978, trabajaba yo en el departamento de adquisiciones de la Cineteca (mi chamba era conseguir y clasificar cintas para el acervo fílmico), por lo que trataré de dar una visión muy distinta a la “oficial” y a la que reproducen los medios; pediré disculpas anticipadas por lo extenso de lo que escribo, pero creo que el caso lo amerita: A finales de los 70, la directora de radio, televisión y cinematografía de la Secretaría de Gobernación, era Margarita López Portillo quien dio instrucciones para que el material fílmico que se resguardaba en los estudios Churubusco fuera llevado a la Cineteca. Este material se encontraba almacenado en pequeñas bóvedas separadas unos 50 metros una de otra en una de las calles principales de los estudios, ya que se trataba de material filmado en nitrato de plata altamente flamable, ya que no fue sino hasta 1953, cuando se inventó el material de seguridad o acetato, que las cintas se filmaban en ese material. Ante la orden dada, el director de la Cineteca, Antonio Balmori Cinta (quien además fue su constructor) se dio a la tarea de buscar un terreno donde construir una bóveda adecuada para el almacenamiento de este material; de hecho, en mas de una ocasión yo mismo lo acompañé y, a manera de presión, publicó una serie de artículos en la revista Proceso, bajo el título de “El nitrato no puede esperar”. Sus reclamos, sin embargo, fueron ignorados y el material de nitrato de plata fue llevado a las bóvedas de la cineteca que, en ese entonces, almacenaba poco mas de 8 mil películas de todo tipo, la mayoría de ellas copias. Por fortuna, hacía mas de un año que perseguíamos a un coleccionista privado (el mas importante del mundo) llamado Edmundo Gabilondo, un anciano ya que guardaba mas de 3 mil películas anteriores a los años 50 y que, muchas de ellas había logrado pasar a acetato. Tratábamos de que donara el material a la Cineteca, ya que el coleccionista no tenía familia. Él se negó constantemente argumentando que la única forma de que donara su material a la Cineteca, fuera que se le cambiara el nombre a la sala Salvador Toscano, pues aseguraba que era un impostor; su famosa cinta “Memorias de un mexicano” en realidad estaba hecha con tomas realizadas por los hermanos Alba; y aunque era evidente que él tenía razón, Margarita López Portillo se negó al cambio debido a que su gran amiga era, precisamente, Carmen Toscano de Moreno Sánchez, hija del supuesto realizador de la cinta, así que don Edmundo donó todo su material, por fortuna, a la Filmoteca de la UNAM, donde se conserva. Bueno, retomando, el asunto es que un día como hoy, debido a la falta de mantenimiento del sistema de aire acondiconado de las bóvedas, al rebasar los 40 grados de temperatura, el material de nitrato se incendió, provocando una fuerte explosión y quemando en su totalidad el edificio donde se encontraban unas 900 personas, 700 de ellas en la Sala Fernando de Fuentes, mientras se proyectaba la cinta “La tierra de la gran promesa” del cineasta polaco Andrzej Wajda. Extraoficialmente se habla de 22 muertos, pero la información gubernamental la redujo a solo 3. Obviamente no se fincó responsabilidad alguna ni contra Margarita López Portillo (la verdadera culpable por su necedad) ni contra nadie, aunque se trató de involucrar al propio Toño Balmori (que ya había dejado la Cineteca. Su negativa a almacenar el nitrato en las bóvedas que resguardaban el material de seguridad le costó el puesto) y contra el director en ese momento, Fernando del Moral, como lo acusó injustamente Jorge Ayala Blanco (el único crítico de cine que conozco al que no le gusta el cine) y la versión de Emilio García Riera mas apegada a la realidad, aunque aun, creo, se queda corta. La pérdida de material fílmico es una verdadera tragedia para la cultura en México, pero, como siempre, NO PASA NADA


El gran Eraclio Zepeda nació hoy hace 82 años
Hace ya varios años, cuando Juan de la Cabada y Eraclio Zepeda, que hoy cumple 82 años, formaron su “cuentoteca”, Eraclio se aventó la puntada de decir, sin ofender, obvio, que él “hacia sus cuentos para contárselos a sus amigos y los escribía para los contadores públicos”. Eraclio, condecorado con la medalla Belisario Domínguez y el Premio Nacional de Ciencias y Artes, es un personaje fundamental no solo para la literatura mexicana, sino especialmente para la Universidad Veracruzana, donde estudió antropología social, fue catedrático y publicó su primer libro, Benzulul. Laco, como se le decía cariñosamente, fue siempre un hombre congruente con sus ideas; al ser nominado precandidato a la presidencia de México por el extinto PSUM, declinó en favor del ingeniero Heberto Castillo. Formó junto con Jaime Labastida, Augusto Shelley y Neils Castro el círculo marxista. Durante la invasión a Bahía de Cochinos en Cuba, se alistó como soldado con el naciente gobierno de Fidel Castro, al lado de Carlos Jurado y Neils Castro. Recuerdo que en una ocasión en casa de su hermano (y mio) Manolo, nos platicó que había cometido el rapto “mas largo” de la historia, ya que se había “robado” a quien fue su compañera, la poetisa Elva Macías en Tuxtla Gutiérrez y se la había llevado a China. La vida de Laco está llena de anécdotas; casi todas inventadas o exageradas gracias a su extraordinaria imaginación. Nos dejó hace poco mas de dos años, pero su obra ahí está y no hay mejor homenaje que leerla. Aprovechando, les voy a dejar por aquí un fragmento de su poema Asela:
En la mar profunda, habitada de sorpresas: hay peces
extraños en tu vientre, sueños de marino en la baranda,
viejos navíos sepultados en el fondo.
En el centro que vibra con las olas guardas un nido
brutal de tiburones, una perla que se agita entre mis labios,
un banco de coral bajo el delirio.
Tú eres la mar con alegres bocanadas, arenas que me
cubren en la playa y algas que en mis puños se derraman.
Tú eres la mar: me hundo en tus regiones, adentro,
construyo, te alabo,
¡Hosana! ¡Hosana!



El guionista español Rafael Azcona falleció hoy hace 11 años
Aunque Rafael Azcona Fernández, quien falleció hoy hace 11 años es autor de muchísimos guiones cinematográficos de cintas extraordinarias, me referiré especialmente a dos de ellas, “El anacoreta”, una cinta filmada toda dentro de un cuarto de baño, dirigida por Juan Esterlich, donde Fernando Fernán Gómez decide encerrarse y separarse del mundo con el que mantiene contacto solamente a través de mensajes que envía por el inodoro en cápsulas de aspirinas. Una bellísima mujer, Martine Audo, recoge uno de esas cápsulas en la Costa Azul y decide ir a buscarlo y convencerlo de salir de su encierro pero cae seducida por la firmeza de Gómez y se vuelve su amante, quedándose a vivir con él en el baño, cuando los suministros se acaban y él tendría que salir a la calle en su busca, ella le advierte que en el momento que salga a la calle será como un hombre cualquiera y lo abandonará, por lo que termina quitándose la vida. La otra cinta es “La gran comilona”, estelarizada por Marcello Mastroianni, Ugo Tognazzi, Michel Piccoli y Philippe Noiret, bajo la dirección de Marco Ferreri donde un grupo de burgueses se reúne alrededor de una gran comilona y literalmente tragan hasta morir. Mención aparte debe darse a “Bella Época”, dirigida por Fernando Trueba y estelarizada por Penélope Cruz que reproduce los días previos a la instauración de la Segunda República Española y que resultó ganadora del Óscar en 1992 a la mejor película extranjera. Azcona es considerado, con todo merecimiento, como el mejor guionista del cine español (aunque escribió para el cine francés (“La última mujer” y el italiano) de todos los tiempos. Tenía 82 años al momento de su fallecimiento

El poeta aguascalentense Víctor Sandoval, falleció hoy hace seis años
Dedicado de lleno a la poesía, el periodismo y, especialmente a la difusión de la cultura en su natal Aguascalientes, el poeta Víctor Sandoval, que falleció hoy en la ciudad de México hace seis años, fue uno de los fundadores de la revista Paralelo y dirigió la revista Tierra Adentro, fundada por él en la misma ciudad de Aguascalientes hace 43 años, lo que la convierte en una de las revistas culturales mas añejas del país (vigentes, obvio). A través de esta publicación, Víctor Sandoval se preocupó siempre por la difusión de la literatura y las artes plásticas, especialmente por parte de los creadores jóvenes mexicanos. Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua en el 2004. Cuando falleció en el 2014 tenía 84 años de edad. Les dejo este poema
Mírame, por dios, desde lo oscuro;
ahonde cada sombra
de estos árboles
tu recuerdo.
La luna,
las baldosas, los arcos de cantera;
esta misma baldosa, esta cantera,
esta lápida inmensa
que te preserva de los vientos.
Abajo
la podre te acribilla.
Pero ahora,
mírame, por Dios, desde lo oscuro
a donde han confinado
tu cuerpo hecho de códigos dolientes,
curvaturas de esquinas, periferias,
porosidades abiertas a mi lengua;
mi lengua que no pierde
el sabor de tu vientre y tus axilas.
Pero ahora, mírame,
desde el obsceno espacio en que reposas.
Sólo por un instante,
mírame, semillero de larvas,
gusanera de estrellas.

La pintora colombiana Dora Ramírez, falleció hoy hace tres años
A lo largo de su extensa vida, la pintora y bailarina de tango colombiana Dora Ramírez, quien falleció hoy hace tres años en su natal Medellín, expuso, ya sea individual o colectivamente, su obra pictórica alrededor del mundo en mas de 80 ocasiones. Dora Ramírez comenzó a pintar por gusto, se graduó en artes por la Universidad de Antioquia y poco a poco su nombre fue llamando la atención hasta ser considerada como la “artista del color” por sus cuadros llenos de vida. Cuando falleció, Dora Ramírez tenía 92 años de edad. Les voy a dejar esta pequeñísima galería y una foto de su último tango, mientras celebraba sus 90 años de edad.

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